Alberto: Torresano, carritero y… ¿chileno?

Alberto Alonso | Santiago de Chile

Lo mejor de ser embajador de la peña “El Carrito” en el extranjero es que, como cualquier cargo de funcionariado público internacional, tienes un estatus alto y al mismo tiempo te tocas las pelotas. Sólo hay una diferencia: La Peña El Carrito no paga. Todavía.

TitoCuando uno lleva un tiempo viviendo fuera, el despertarse a miles de kilómetros de casa acaba convirtiéndose en un hecho normal. Esto me hace darme cuenta de que el ser humano es capaz de acomodarse a diferentes ciudades, culturas, idiomas… o incluso a brebajes exóticos de graduación variable. Sin embargo, he de confesar que, en muchos casos, es el propio concepto de “casa” el que comienza a “deteriorarse” cuando esa normalidad se consigue interiorizar. Afortunadamente, tenemos en este país de locos un arraigo cultural que marca fuertemente el sentido de pertenencia a nuestro lugar de origen, o al menos mucho más que otras personas de diferentes nacionalidades. Aunque lo más curioso es que este “sentimiento” se acentúa con el temita de “venir de un pueblo”… y más aún cuando “eres de la sierra”.

Claro, ahí Torrelodones lo tiene todo.

Tito horizonte

¿Qué echo de menos de Torrelodones? Los paseos por la plaza, los partidos en el campito de La Colonia, las cervecitas en el mirador frente al anochecer, las cañas en el Torresol… Miles de cosas. Y otras muchas que han sido sepultadas por interminables filas de adosados, pero que están y estarán en mi cabeza y en las de mis amigos. Y es que, al igual que centenares de ladrillos descansan hoy sobre la charca del Club de Campo, centenares de miles de recuerdos reposarán siempre en nuestras cabezas, bien cimentados, aguardando a que alguna conversación les haga salir para volver (otra vez) a ser reales. Sinceramente, rememorar la infancia a miles de kilómetros no sería fácil si no fuera porque la nuestra fue excepcional en ese pueblo serrano mundialmente conocido, aunque sea gracias a la canción de Sabina (no tengo dedos para contar la de veces que aquí en Chile conocían el pueblo por el borracho con  gracia este).

El caso es que con este pensamiento y el convencimiento sólido de saber dónde está mi “casa”… ¡Cómo no voy a ser embajador de la Peña “El Carrito” en Chile, Inglaterra, Tailandia o dónde quiera que termine!

Y con dos cojones, porque soy de… (ponga aquí lo primero que se le venga a la cabeza).

Tito, Rafa y Linda

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3 thoughts on “Alberto: Torresano, carritero y… ¿chileno?

  1. Bego

    Que bueno!! creo que todos compartimos ese sentimiento y los buenos recuerdos de la infancia en Torre de alguna forma…sobretodo cuando estás lejos lo ves así! disfruta de tu camino 😉

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  2. Focho

    Que bueno Tito!! Ojala con la peña ayudemos a que más gente tenga ese arraigo por Torre, y que valoremos más todo lo que este gran pueblo nos da (que no sus políticos). Para mi lo mejor de Torre siempre ha sido su gente. Conseguir socializar más el pueblo es algo que considero muy importante.
    Esta vez si que me siento orgulloso de ti Tito, te perdono una colleja cuando vuelvas 😉

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